bar-scondite

Bar Scondite – Al acabar la feria

Al día siguiente de acabada la feria, Almería, sus bares, había cerrado las puertas buscando el descanso. ¿Todas las puertas? Todas no y gracias a esa circunstancia se encuentran joyas escondidas. El Scondite.

El bar Scondite tiene un nombre elegido con realismo. No diría que está perdido pero sí escondido, en la calle Gil Vicente, 10, paralela a Calzada de Castro y entre ésta y el Colegio Ciudad de Almería.

carta scondite

El bar ofrece tres ambientes: una terraza, zona de mesas junto a la barra y una especie de reservado donde fuimos a parar; no había vistas al parque cercano pero sí el frescor preciso en un día de agosto. Para paliar la falta de vistas, las paredes estaban decoradas con enormes fotografías de traviesos niños y palabras relacionadas con la hostelería

Ahora migas y después arroz. Así empezamos, sin mirar la carta. Las migas sabrosas, algo saladas para algunas, con tropezones de mar y huerta: boquerones y pimientos; ¡ah!, morcilla o chorizo también. Arroz abundante, con dos carnes, pulpo y champiñones, con pan cortado fino y una ausencia, el limón. Estaba bueno y picante. El que guste del picante tiene su casa en este bar, como veremos más adelante.

Manos a la carta. Divide las tapas en clásicas: queso, jamón, patata asada, champiñones, salmorejo, croquetas de jamón o cabrales, pinchos de secreto al Bourbon, tabernero, ensaladilla rusa. Tapas Light: pincho de pollo Tikka Masala, pulpo a la plancha, tataki de atún, jibia y calamares a la plancha. Especialidades de la Casa: lágrima de pollo, crujiente de scondite, nen de pollo, huevos cabreados, lomo al roquefort, chili, pollo  al curry, pulpo a la gallega y las patatas bravas scondite, segundo clasificado en la ruta de la tapa 2016 en la sección gourmet. Y Pepitos, Hamburguesas y Perritos Especiales: pepitos de presa ibérica, de calamares fritos, de secreto; perrito caliente, perrito del infierno (con chili); hamburguesa normal, scondite, de buey.

pulpo-scondite

Como ven, una carta sugerente y amplia. No puedo dejarme en el tintero que algunas de ellas tienen un suplemento que va desde 0.50 a 1.50 euros y que les dejo señaladas en rojo.

No nos fuimos de allí sin probar muchas de estas tapas: el pincho de pollo tika masala, bien picante, fue visto y no visto quedando con el palo pelado. De la plancha vinieron calamares y pulpo con su guarnición de alioli y verdura. Las croquetas se fundieron en un croquetón, bueno está así.

El tabernero es una tapa de las de toda la vida que en algunos de nuestros bares sobrevive. Antes se servía sobre pan, ahora en recipiente para posibilitar servirlo con la compañía de un huevo. Lo del recipiente es genial pues evita que se te caiga todo encima de la camisa pero el huevo sobra. De cualquier forma me parece excelente el toque justo de picante.

Otro clásico: champiñones a la plancha con ajo y perejil. No tan clásica la hamburguesa con cebolla caramelizada y bacon entre pan chapata caliente y blando que mereció la nota de 4 sobre 5 por parte del comensal que la eligió. “Por no darle el 5” añadió; todo un hueso a la hora de calificar.

Nuestro experta en picante no dudó, con entusiasmo, en darle un 5 sobre 5 al chili con carne y frijoles.

chili-escondite

Hago un alto para referirme a la cocina que sabe presentar los platos y arriesgar dándoles un toque de sabor muy presente, aún a costa de recibir las críticas de los amantes de los sabores planos sin sal y sin especias.

Otro 5 sobre 5 obtuvo el burrito por parte de nuestra amante de la cocina mexicana. El gallo-pedro hindú venía con arroz basmati y frutos secos: pasas, calabaza y pistacho; con mucho gusto. La jibia frita en pincho se presentó sobre tosta y con alioli. La tapa de jamón era generosa, de calidad y bien cortado, con almendras saladas.

Estuvimos bien atendidos, quizás con cierta lentitud. Con cada nuevo servicio limpiaban la mesa y retiraban el anterior renovando los vasos. Nada extraordinario pero no común pues en alguno de nuestros bares no renuevan los vasos o no los ponen para que bebamos a gollete. Los camareros son amables, jóvenes y pacientes. Ellos son los auténticos artífices de un grato ambiente.

Desconocemos los auténticos motivos por los que le dieron este nombre pero ahora sí sabemos que el bar SCondite merece ser difundido y aconsejada su visita.

 

2 comentarios en “Bar Scondite – Al acabar la feriaAñade un comentario →

  1. Un sitio estupendo, pero me sorprende que no lo conozcais, ya que tiene mucha fama. En Nueva Andalucia es ya un clasico moderno, y si no me equivocó el Cayetana es de la misma gente, de ahi el parecido de ambas cartas.

    Gran entrada!! Un saludo!!!

  2. Destacar la gran variedad de vinos en la pequeña y bien seleccionada bodega de este local. Y como curiosidad los vinos navarros, muy poco frecuentes en esta zona.
    Bravo por su bodega, y animo para seguir en esta linea.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *